Técnica

Consejos para correr de noche por el campo
Pocas cosas hay tan mágicas como correr sólo por en medio del monte en plena noche. Pero si de día ya tenemos que ser un poco precavidos cuando nos lanzamos a trotar por valles y montañas sin más compañía que la de nuestra fatiga, por la noche hay que ser todavía más cuidadosos. Por eso merece la pena tener en cuenta estos consejos.



Cómo evitar las lesiones
Teniendo en cuenta la gran cantidad de problemas que tenemos en cuanto salimos a correr, o bien no hemos nacido de verdad para esto, o es que estamos haciendo algo mal. Y como lo primero parece que va quedando cada vez más claro, gracias a estudios de anatomía comparada, biología o antropología, parece que, una vez más, estamos metiendo la pata. En todos los sentidos.


Siete consejos para empezar a correr por el campo
Hay gente que lleva ya tiempo corriendo por las calles, montañeros con ganas de ponerse a trotar o amantes de los paisajes naturales que se han planteado alguna vez empezar a practicar esto de correr por el campo. Y digo por el campo, en general, porque no siempre tenemos una montaña a mano para deslizarnos por sus cuestas. Para empezar a probarlo tan sólo hace falta tener en cuenta estos consejos.


Consejos para correr en invierno
Por mucho que llueva, nieve, el suelo esté helado o haga frío, en invierno somos muchos los que seguimos disfrutando de esto de correr por el campo. Pocas cosas son tan alucinantes como trotar por un bosque nevado a la luz de la Luna llena. Aunque lo más normal es llegar a casa mojado y helado como una rata. Cuando el tiempo sea relativamente benigno para la estación y nos decidamos a abandonar los cantos de sirena del sofá, merece la pena tener en cuenta algunas cosas.


Las alas de la técnica, el peso y la fuerza
De todos los factores que influyen para que corramos más rápido y mejor, y para que no nos lesionemos, el de las zapatillas o la ropa es el menos importante. Lo que de verdad importa son tres cosas: la forma de correr, el peso y los músculos de las piernas. Lo primero nos evitará, sobre todo, lesiones. Lo segundo nos hará ser más rápidos. Y lo tercero nos permitirá correr durante más tiempo.


Según un estudio, correr con zapatillas de suelas duras (tipo minimalista) o blandas (con elementos de amortiguación) no influye en el riesgo de lesiones. ¿Qué es lo que influye entonces? Según los investigadores, el riesgo de lesiones es mayor dependiendo del peso del corredor, de la cantidad de lesiones que haya tenido en el pasado y la sensación personal de esfuerzo de cada uno. Y lo mejor para evitar problemas parece que es correr o realizar otros deportes de forma regular.


Que a estas alturas se siga poniendo a un tipo entrando de talón en la pisada (¡y a cámara lenta!) para vender zapatillas me parece cuanto menos curioso. Puede que haya gente con ganas de hacer deporte que piense que el anuncio es chulo. Pero muchos tan sólo podemos imaginarnos las lesiones del pobre que se ponga a dar zancadas de ese modo.


Me aburren las carreras largas, por eso necesito música para sobrellevarlas. Con esas palabras, el atleta inglés Iwan Thomas podría estar reflejando el pensamiento de muchos corredores: correr es aburrido, por eso hace falta animarlo un poco. O quizás no.


El problema de correr por caminos embarrados no es mancharse, que con eso ya contamos. Lo malo de verdad es resbalar, patinar y deslizarse. Como con el hielo, pero en marrón. Y es malo por dos motivos: por lo que conlleva en cuanto a la pérdida de energía y, mucho peor, por la posibilidad de torcerse un tobillo o jorobarse una rodilla.


No me refiero a la que nos molesta por dentro de la camiseta y que parece que se clava como un cuchillo al cabo de una hora. Hablo de la otra. La que define nuestra educación. O el sentido común. Son normas no escritas que reflejan el respeto por los demás y por lo que nos rodea.


Siempre he tratado de evitarlos. En casi todo lo que hago. Creo que los tres matan lo que de verdad me gusta. Y aunque sé que hay gente que disfruta y se siente reconfortada con sus pequeños ritos y sus rutinas diarias, a mí no me aportan nada bueno.

Cuando a alguien le gusta algo, suele recomendárselo a los que conoce. Y más si encima piensa que es algo sano. Así que lo normal es encontrarse en todas partes gente haciendo apología de correr. A mí también me gusta mucho, y pienso que es muy bueno para la salud. Y sin embargo… Sin embargo no suelo recomendárselo a nadie.


Subir es duro, pero a veces bajar es peor. Aunque no todas las bajadas son iguales. El destrozo muscular que supone tirarse a tumba abierta por una pendiente realmente inclinada no es lo mismo que recuperar el resuello durante una rampa ligera y tendida.

O como pasárselo bien en los entrenamientos. Al menos esa era la idea. Romper la rigidez de las series y dejarlas a gusto de cada cual (más o menos). Una forma de entrenar sin hacerlo.

La mayor parte de la gente que conozco corre por un fin. Hay quien corre para estar en forma, hay quien lo hace para adelgazar, hay quien lo hace para preparar otros deportes… Y hay algunos a los que les gusta correr por correr. Yo soy uno de ellos.

Subir andando
Todos los corredores de montaña usan esta técnica. Y realmente se nota una gran diferencia entre subir corriendo (o fingiendo que corremos) las cuestas brutales, o subirlas andando.

Estilo
No hay dos personas que corran de la misma forma. Cada cual tiene un estilo característico e inconfundible al mover el cuerpo, al girar la cabeza, al patear el suelo o al bracear.

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