Estas salidas que son un poco más largas de lo normal me están sirviendo para ver de verdad cómo va mi cuerpo. Y el resultado no está claro. Por un lado aguanto sin problemas, aunque luego el cuerpo se queja como si hubiera corrido una maratón.
La semana pasada probé a hacer un poco de Fartlek, por aquello de recuperar a veces el trote ligero, y parece que la cosa ha ido funcionando. Pero todavía estoy lejos de correr sin pensar y sin cansarme.
En esta salida, por lo menos he podido volver a ver zonas por las que llevaba tiempo sin pasar. De esas que me gustan, alejadas del mundanal ruido. Y he disfrutado sobre todo del olor intenso que las lluvias han hecho brotar de cantuesos y tomillos.
1h 40 min





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