miércoles, 10 de agosto de 2022

Duna del Monte Blanco


Hace unos años, un grupo de amigos decidieron hacer andando toda la costa de la Muerte. Así nació el que ahora se conoce como Camino de los Faros, un sendero que une Malpica con Finisterre. 200 kilómetros de recorrido que se han convertido en un reclamo turístico, sobre todo en el extranjero.

En mi visita por estas tierras no podía dejar pasar la oportunidad de hacer algunos tramos. Los que se pusieran a tiro. Y, por lo que he ido viendo después, el primero que he realizado quizás sea uno de los más bonitos: desde Arou hasta la punta do Boi, donde se encuentra el cementerio de los ingleses.

Un tramo de la costa en el que se alternan playas, calas, ensenadas, pequeños cabos y peñascos al borde del mar. Y que termina en la playa de Trece, una de las más salvajes de la zona y que se encuentra protegida ya que todo su ecosistema es excepcional.

Entre otras cosas esta playa destaca por sus dunas. Una de ellas es la llamada Duna del Monte Blanco, que con sus 85 metros de altura es una de las dunas rampantes o trepadoras más altas de Europa, y que se formó a lo largo de miles de años gracias a que el fuerte viento fue elevando la arena por el monte hasta taparlo.

Desde allí, y a pesar de las ganas que tenía de seguir el sendero al borde del mar, me ha parecido más razonable dar la vuelta (por aquello de que mi cabeza no firme cheques que mis piernas no puedan pagar). Para ello, he seguido otro camino más o menos marcado por el interior. Subiendo y bajando entre pinares hasta Arou.

2h 12 min








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