Parece que el fresquete y los cielos grisientos de la semana pasada han sido sólo incordios temporales, porque ya tenemos de nuevo la primavera en todo su esplendor.
Con este tiempo las plantas se han arremangado y han retomado sus labores típicas de la estación: crecer y echar flores como si no hubiera un mañana. Así que tenemos el campo en su mejor momento para aprovecharlo.
No conviene remolonear demasiado en el sofá, porque como esperemos mucho nos arriesgamos a que llegué antes de tiempo ese calor que anuncian para el verano los meteorólogos agoreros. Y es que por lo visto en 2026 nos toca la tormenta de fuego perfecta: un Niño supervitaminado y mineralizado que nos va a traer las mil plagas. Avisados estamos.







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