viernes, 25 de septiembre de 2015

Canal de Guadarrama

Aunque oficialmente ya estamos en otoño desde hace unos días, lo cierto es que el tiempo no se ha enterado. Suele pasar. Porque lo normal a estas alturas del año es que todavía tengamos días con el sol pegando fuerte y noches relativamente templadas. Y unas tardes de calor perfectas para sudar la gota gorda.



Así que, con 30 grados, la bajada hasta el canal de Guadarrama desde Torrelodones he ido todavía más lento de lo normal. Porque entre la flojera de las piernas y la chicharrera quería dejarme un poco de fuerzas para la subida. Y el caso es que me han quedado las justas para no terminar arrastrándome.

Porque no es la primera vez que acabo subiendo el camino del Pardillo andando y haciendo eses. Con la cabeza gacha y la lengua fuera. Pero esta vez parece que me ha servido lo aprendido. Para que quede constancia de que no siempre me dejo el cerebro en casa cuando corro.

1h 36 min

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