jueves, 9 de mayo de 2019

Sonidos ausentes

Esta semana he visto por primera vez a un grupo de abejarucos silbando en el cielo. Un sonido que, junto con el canto de las abubillas, me confirma que el buen tiempo ha venido para quedarse. Tan sólo me falta una nota primaveral, ausente al anochecer desde el año pasado. Supongo que ya habrán llegado también los autillos, pero el caso es que no los he sentido todavía cerca de casa.

En cualquier caso, correr esos días por el campo es lo único sensato que se puede hacer. Al sol o con nubes. Aprovechando todavía el fresquito mañanero para disfrutar de los montes con su nuevo manto verde, radiante de puro estreno.

Y con ganas de recuperar un poco la forma. Lo justo para poder trotar de nuevo por los bosques y montañas de la sierra. Antes de que el calor mate los colores y paisajes. Y remate mis pocas fuerzas. A ver si este fin de semana me puedo escapar una mañana.




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