jueves, 20 de junio de 2019

Elogio de lo sencillo

Un gran vagabundo decía que cuando vamos descartando las cosas que queremos llevar en la mochila lo que hacemos realmente es irnos despojándonos de nuestros miedos. Cada objeto que llevamos encima representa una amenaza en particular que queremos evitar. En el caso de los corredores suele ser a terminar sedientos o sin fuerzas, a lesionarnos, a estar incómodos... o incluso a aburrirnos.

Así que no es extraño ver corriendo por el campo a gente cargada con gafas, bastones telescópicos, botellas de agua, barritas y geles, bandanas, gorras, móvil, portamóviles, auriculares... Todo perfecto desde el punto de vista de la prudencia. Pero lo cierto es que así se quitan las ganas de correr.

Ya sé que nunca ha sido fácil alejarse del mundanal ruido para encontrar la felicidad en las cosas simples. Siempre nos atamos a los objetos que nos rodean mucho más de lo que deberíamos. Todo a nuestro alrededor nos incita a acumular, y la sociedad nos juzga por la cantidad de bienes que poseemos.

Los corredores tenemos también nuestros cantos de sirena que nos incitan desde las revistas, los blogs, o los escaparates de las tiendas especializadas. Así que muchos suelen terminar comprando y cargando mucho más de lo que se necesita para correr. Que en el fondo son tres cosas: ropa cómoda (y la que está muy usada suele ser la más cómoda), zapatillas más cómodas todavía y ganas de ver el mundo un poco más rápido de lo habitual.

1 comentario :

  1. Gracias de corazon por usar la palabra "corredores" y no runners.

    Y si es cierto, se ven Corredores y corredoras por ahi con mas utensilios en los brazos que un robot.

    Correr con lo mínimo, disfrutando del paisaje, de lo que te rodea.

    Un saludo

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