lunes, 30 de noviembre de 2020

Consejos para correr con lluvia


Esta semana he vuelto a correr varios días debajo de la lluvia, algunas veces cayendo de forma mansa y otras en plan tremebundo. Por eso creo que, como buen madrileño y después de haber adquirido tan vasta experiencia, puedo dar lecciones y consejos a todos para correr con lluvia. Qué aprendan gallegos y demás gentes del norte!

El primer consejo es salir a correr. Porque en Castilla en cuanto caen cuatro gotas tendemos a quedarnos metidos en casa mirando el paisaje desde la ventana. Y lo cierto es que nos perdemos muchas cosas: el campo pingando también tiene su encanto.

Lo segundo sería abrigarse bien, ya que no hay que olvidar que el viento y la lluvia rebajan considerablemente la sensación térmica. Además de varias capas, yo suelo llevar siempre guantes porque soy un flojo de manos. Si la salida no va a ser larga no pasa nada por pasar un poco de frío, para disfrutar luego de una ducha calentita. Pero si el recorrido se alarga es mejor tenerlo de verdad en cuenta. Las hipotermias son como las meigas.

Respecto a la cabeza, un gran consejo es llevar siempre una gorra de visera cuando llueve. Para el frío vienen mejor un gorro, o la capucha del chubasquero, pero con lluvia la visera nos va a servir de tejadillo para los ojos (algo que se agradece todavía más si llevamos gafas).

Por último, lo más importante: disfrutemos del agua y el chapoteo. De nada vale andar a saltitos esquivando charcos: hay que salir dispuestos a todo. Ya que vamos a terminar empapados, lo mejor es sacar al niño que todos llevamos dentro. El resultado final será el mismo, pero disfrutaremos mucho más.

Si vivimos en el Cantábrico puede que queramos cortarnos las venas asqueados por tanta lluvia. Pero en el resto de España, al fin y al cabo tan sólo llueve de vez en cuando. Así que no seamos mojigatos y hagámosle fiestas a estos días grises y mojados. Que ya tendremos tiempo para correr asfixiados por el sol.






No hay comentarios :

Publicar un comentario