miércoles, 26 de diciembre de 2018

La última del año

Romperse un dedo no es problema para un corredor de verdad. Sobre todo cuando es un dedo de la mano. Así que he podido volver a trotar por el campo casi enseguida después de meter la pata. Algo que se agradece, porque con esta semana cerramos ya el año.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Lo normal también es un asco

Afortunadamente cada vez todos somos más conscientes de los peligros a los que se enfrenta una mujer cada día. Muchas son agredidas, asaltadas y violadas. Ahora se habla tristemente del miedo de muchas hasta a la hora de correr. La vida de mitad de la población mundial está condicionada por esos riesgos extremos. Y por algo mucho peor: las cosas normales.

sábado, 15 de diciembre de 2018

La mala zarpa

Ahora que por fin parece que se acerca el invierno. Ahora que ya ha llegado el viento del norte con sus dedos helados. Ahora que hace falta ponerse varias capas para salir a correr. Justo ahora, he tenido que meter la zarpa.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Abantos

Hay veces en las que el escenario no acompaña. Días en los que salimos de casa con el cuerpo alegre y saltarín, y terminamos corriendo entre la niebla. Y otros en los que la naturaleza nos muestra su lado más glorioso, pero nuestras piernas parecen de plomo y nuestros pulmones se declaran en huelga. Hoy ha sido uno de esos días.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Montón de Trigo

Un recorrido poco habitual para estas fechas. Pensaba que ya no podría subir a los picos más altos de la sierra hasta la primavera. Sobre todo después de las nevadas que cayeron hace poco más de un mes. Pero esta primera semana de diciembre hemos tenido unos días tan cálidos que las cimas han vuelto a quedar casi limpias del todo.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Tiempo de setas

Cuando ya pensaba que diciembre nos iba a traer el invierno, el tiempo se ha dado la vuelta y nos ha dejado una semana de calorcillo soleado. Algo que se agradece, sobre todo para salir a correr a primera hora de la mañana.

martes, 4 de diciembre de 2018

Sierra de Hoyo

He estrenado el mes subiendo por fin hasta la sierra de Hoyo. Después de tanto tiempo ha sido realmente agradable volver a trotar por el senderillo que recorre sus cimas. Pasando por el Picazo, Estepar, la Tortuga y más allá del collado del Portacho.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Primeras heladas

Esta semana el campo ha amanecido varias veces cubierto de escarcha. Heladas ligeras que cubren todo de blanco hasta que reciben los primeros rayos del sol. Todavía no cruje el suelo ni el aire helado nos corta el aliento. Pero ya es un aviso de que el invierno se acerca.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Mirador

He salido de casa con ganas de corretear por lo más alto de la sierra de Hoyo. Pero a mitad de subida, un cartel me avisaba de que los disparos que se oían no venían del campamento militar que hay al otro lado. Justo hoy se había organizado una montería, con sus realas y todo.

sábado, 24 de noviembre de 2018

La niebla

Hay dos cosas que cambian totalmente el paisaje habitual por el que trotamos día a día. Una es maravillosa: la nieve. La otra empieza como una curiosidad y termina siendo una pequeña maldición: la niebla.

domingo, 18 de noviembre de 2018

El tiempo perfecto

Los cielos que han cubierto nuestras cabezas a lo largo de la semana me han llevado a pensar en que seguramente cada uno de nosotros tengamos un día perfecto para salir corriendo. El mío, desde luego, está bien lejos de estos cielos grises, tristes, monótonos y melancólicos de noviembre.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Una semana de otoño

Esta semana hemos tenido casi todos los ingredientes de un otoño amable: niebla, lluvia, nubes y sol dorado. Tan sólo ha faltado el viento (que puede seguir ausente sin que lo eche de menos). Una semana para mojarse con una tormenta, correr bajo cielos lácteos de neblina y sentir el olor de la humedad, a hongos y tierra mojada.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Maravillas cotidianas

A veces viene bien dejar de correr por el campo durante un tiempo. Como cuando damos un paso atrás para coger impulso. Porque así volvemos a convertir en novedad lo que se ha impregnado con el tufillo de lo cotidiano.